Francisco Moreno Balboa pasó por el programa Kapital Empresa para contar por qué las empresas aún no ven el impacto real de la inteligencia artificial — y qué tres decisiones debería tomar mañana cualquier director general para no quedarse atrás. Aquí tienes la entrevista completa en vídeo.

Madrid. Hay una frase de la entrevista que resume todo lo demás: “usarlo no es adoptarlo”. La inteligencia artificial está entrando en las empresas a más velocidad de la que las organizaciones son capaces de digerir, y sobre esa brecha conversó Francisco Moreno Balboa, nuestro CEO y fundador, en Kapital Empresa, el programa diario de empresa y emprendimiento.
Mientras los titulares hablan de modelos capaces de automatizarlo todo, “la realidad que yo veo en las empresas es totalmente distinta”, explicó Francisco. “Ya no es un reto tecnológico: con la misma IA de hace tres años podríamos estar haciendo muchas cosas que no se están haciendo. Estamos todavía lejos de ver empresas que digan que venden un 30% más gastando un 30% menos, que es lo que buscan todas”.
¿El principal motivo? El que ya analizamos al hablar del fenómeno BYOAI: el 68% de los empleados cualificados ya usa IA, pero el 77% lo hace con herramientas propias, sin supervisión. “Hemos pasado del experimento a la realidad y la realidad es otra: información que se filtra en los modelos, alucinaciones, trabajo en silos que mejora al trabajador pero no a la empresa”.
La idea más contraintuitiva de la entrevista: “Se entendía que gobernar la IA, ponerle límites, iba en contra de la innovación. Y es todo lo contrario. Las empresas con un buen modelo de gobernanza están avanzando muchísimo, porque permiten que su gente cree sus propios agentes y plataformas en un entorno controlado — y lo que funciona se puede escalar”.
Y para quien dude de por qué hacen falta límites, Francisco contó en antena una prueba real que hicimos: a un agente autónomo —con su correo, su acceso a Teams y sus herramientas, como un empleado más— le quitamos todo el gobierno y le pedimos un cuadro de mando. ¿Resultado? Decidió que necesitaba un servidor, se registró él solo, activó la cuenta con el código del email y pagó una suscripción de 20 euros con la tarjeta precargada. “Fíjate hacia dónde pueden ir si no los controlamos. Es como contratar a una persona: la formas, le dices qué puede hacer y a qué información puede acceder. Con los agentes autónomos hay que hacer exactamente lo mismo”.
Sobre cómo empezar, Francisco fue claro — el reto ya no está fuera, sino dentro. “Es la empresa la que conoce sus procesos y sus objetivos. La IA nos ha dado una potencia nunca vista: todo el mundo puede hacer despegar un cohete. El reto es dirigirlo a Marte”. Por eso nuestro programa AI Strategic Dig empieza sentándonos con cada compañía para trazar un plan a dos años, con KPIs sencillos —productividad, costes, satisfacción de cliente— e hitos donde, atención, muchas actividades no son técnicas sino de adopción y rediseño de procesos.
También hubo espacio para ADA y los agentes autónomos aplicados a negocio: desde el directivo de una aseguradora que crea un nuevo producto conversando con el sistema, hasta conciliaciones bancarias completas. Con un principio innegociable: “capitalizar el conocimiento de la empresa en un cerebro propio, que es tu activo — no dárselo a ChatGPT”.
Al cierre, la pregunta del millón: ¿qué debería hacer mañana un director general que aún no ha dado el paso? La respuesta de Francisco, en tres movimientos. Uno, un plan a dos años — “ni uno ni tres”. Dos, un modelo de gobierno de la IA, “porque incentiva muchísimo la innovación interna”. Y tres, capacitación: “en el momento en que le perdamos el miedo a la IA y sepamos dirigirla, sacaremos toda su potencia”.
Puedes ver la entrevista completa aquí. Y si tu empresa quiere pasar de las pruebas a los resultados, ya sabes por dónde empezar — hablemos.
Porque usar la IA no es adoptarla: el 77% de los empleados la usa con herramientas propias sin supervisión, en silos que mejoran al trabajador pero no a la empresa, y sin un plan ni un modelo de gobierno que permita escalar lo que funciona.
No — la incentiva. Las empresas con un modelo de gobierno claro permiten a sus equipos crear agentes y soluciones en un entorno controlado, y escalar internamente lo que funciona.
Según el CEO de Logixs: un plan a dos años con KPIs sencillos, un modelo de gobierno de la IA y capacitación de los equipos.
El mismo que un empleado nuevo: formación, normas claras, elementos de seguridad y definición de a qué información puede acceder.
C/ Serrano 19, planta 7 puerta 3 . 28001 Salamanca, Madrid, España
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